sábado, 8 de septiembre de 2012

MANUAL DEL TEATRO ORBITAL.

Coger a miles de millones de hormigas,
y construir un teatro cósmico.
Separarlas, enfrentarlas,
cortarlas las antenas y ponerlas a luchar,
todas contra todas.

La hormiga es enemiga de la hormiga,
en eso consiste el teatro orbital.
Los más débiles no valen,
los menos preparados
están condenados.

-¿Los más débiles,
los menos preparados?

Las luces y la escenografía deslumbran
los ojos de estos insectos,
que siguen la función,
queriendo ser la cigarra
que ven en televisión.

- Pero..., ¡si las cigarras
no son hormigas!

Recuerda,
la hormiga es la enemiga de la hormiga,
se mira al espejo y se repudia
por no poder ser cigarra.

El guión de la obra
es muy sencillo,
trabaja, hormiga, desóllate,
porque nunca serás nadie,
si nada puedes tener.

El final, siempre es el mismo,
las hormigas pasan hambre,
se echan la culpa unas a otras,
atacan la sangre de su sangre,
y la obra vuelve a comenzar.

-¿Y quién la dirige?

Aunque para los actores
tal teatro no existe,
y llaman soñadores
a los que pueden ver
mas allá de la caverna,
son las cigarras las que están detrás,
las que vencieron la guerra.
Aquellas, que solo cantan
y nunca trabajaron,
esta burbuja inventaron
para que los sudores
de miles de millones de hormigas,
llenen la barriga del glotón,
den de comer su ambición,
mientras machacan las vidas
de los que perdieron las antenas
y no saben quién son.


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